Historia
En 1624, por orden del rey Felipe IV, se construyó esta fortaleza en el monte de Santa Catalina para defender la ciudad de Málaga de los ataques enemigos. A principios del siglo XX, el Castillo hacía décadas que no cumplía su función de torre vigía, y Manuel Loring, Conde de Mieres, decidió construir su residencia junto al fortín. Un palacio de estilo neo-árabe proyectado por los arquitectos franceses Levard y Lahalle, que domina la bahía de Málaga.
Hoy en día, el Castillo de Santa Catalina ha sido reconvertido en un Hotel Monumento declarado Bien de Interés Cultural, manteniendo el lujo y la categoría de un palacio señorial, rodeado de jardines y con espléndidas vistas al mar.
Situado en El Limonar, la zona residencial más exclusiva de la ciudad, el hotel cuenta con una ubicación privilegiada, a tan sólo unos minutos del centro histórico y del Museo Picasso, del Puerto, paseo marítimo, playa de La Caleta así como de la nueva estación del AVE.










